Por el MAN
Y la noche se iluminó, no con fuegos artificiales, mucho menos con el ruido de las celebraciones previas a la Navidad. No eran "bombitas", "mata suegras" o "silvadores" era la mano fuerte de uno de los ejercitos más grandes del mundo. Invadiendo, atacando y violando a un país. La noche se hizo eterna, oscura y tenebrosa. La candela quemaba todo a su paso en El Chorrillo. Las balas arrebataron la vida de aquel que estuviese escapando para salvarse o intentando defender a su patria. Esa noche se separaron los hombres de los cobardes. El supuesto líder se ocultó y abandonó a su tropa. Muchos murieron, otros fueron capturados. Al salir la luz del sol, las sirenas advertían una y otra vez los bombardeos, los helicópteros se escuchaban y volaban tan bajo que sus ocupantes, arma en mano, se podían ver. Los ataques con aviones militares a los cuarteles eran el espectáculo de esa mañana. Mismo que algunos se detuvieron a presenci...